La hembra madura de la grana fina es redonda, de color blanco y está fija en el nopal. No puede moverse porque su larga boca, que parece un popote muy delgado, queda clavada en la carnita del nopal. El macho es mucho más pequeño, tiene alas y puede volar a poca distancia durante su corta vida, que sólo dura un par de días. Al nacer, tanto las hembras como los machos son muy chiquitos y lucen un color rojo brillante, antes de cubrirse de cera. Tienen patitas que les permiten caminar sobre el nopal. A medida que crecen, dejan de moverse y comienzan a producir su capa de cera blanca. Las hembras toman su forma de bolita y los machos forman un capullo en forma de tubo. Cuando maduran, salen del capullo y empiezan a volar con sus alitas.
La hembra madura de la grana fina es redonda, de color blanco y está fija en el nopal. No puede moverse porque su larga boca, que parece un popote muy delgado, queda clavada en la carnita del nopal. El macho es mucho más pequeño, tiene alas y puede volar a poca distancia durante su corta vida, que sólo dura un par de días. Al nacer, tanto las hembras como los machos son muy chiquitos y lucen un color rojo brillante, antes de cubrirse de cera. Tienen patitas que les permiten caminar sobre el nopal. A medida que crecen, dejan de moverse y comienzan a producir su capa de cera blanca. Las hembras toman su forma de bolita y los machos forman un capullo en forma de tubo. Cuando maduran, salen del capullo y empiezan a volar con sus alitas.